sábado, 10 de diciembre de 2011

El tiempo se arrebata de todo. Toma todo lo que fuiste y todo lo que no pudiste llegar a ser, y se lo lleva lejos. No vuelve. Te recuerda una y mil veces las oportunidades que perdiste, los momentos que viviste y la gente con la que fuiste recorriendo tu vida. El tiempo no pide perdón ni se arrepiente: es ahora o nunca. Pero hay veces que hay que dejar que ciertos tiempos se alejen de tu vida, que se vayan lejos y no vuelvan más.. tiempos que vale la pena recordar pero no volver a vivir. No por arrepentimiento, sino por repeto a vos. Por quererse a uno mismo. Por sentir que, tarde o temprano, uno puede llegar a lograr lo que se propone: vivir sin la gente que te acompañaba antes, superar los obtaculos que se te van interponiendo en el camino. Aprender que todo pasa, puede tardar o no, pero finalmente pasa... y que depende de nosotros superar algo o no.

viernes, 21 de octubre de 2011

Abro los ojos, nuevamente: otro día más. Otro día más que intento no pensarte, no extrañarte, no necesitarte... Un nuevo día con mis metas, con mis principios, y con la idea fija de olvidarte. Con el deseo de poder levantarme y poder decir "ya no te quiero", "ya no haces falta". Pero es inútil, seguís tan presente como el primer día. Y es que fuiste lo mejor que tocó este corazón, ¿cómo no extrañarte? ¿cómo no recordarte? Si te lo dí todo y aún así nunca te bastó. Nunca nada fue suficiente para vos..
La diferencia es que vos siempre fuiste indispensable y la condición única para que yo esté feliz. Siempre dependí de vos. Pero, en cambio, yo nunca tuve prioridad en tu vida... o al menos nunca me lo hiciste saber. Si, al menos, hubieras amado una milésima parte de la forma en que yo lo hacía. Si, tal vez, hubieras apostado más a esto, si me hubieras valorado, reconociendo que nadie en este mundo te va a amar de la forma en que lo hago yo.. tal vez, solo tal vez, hubieras notado que nuestros caminos van juntos, de la mano; y que a pesar de los errores iba a estar al lado tuyo corrigiendote y marcándote el camino. Pero no me escuchaste, no te importó y, ahora, es tarde. Siempre tarde. 
No te deseo el mal, tampoco te deseo lo peor; simplemente que, algún día, logres aprender a valorar a la persona que camina a tu lado, que se interesa en vos, que te conoce y aún así te apuesta la vida. Porque, juro, que siempre lo hice y creo que siempre lo iba a hacer.. Y por más que trate de borrarte de mi memoria, suprimir todos los recuerdos que mantengo en mí y reprimir las cosas que me hacen daño, algún día me voy a acordar de todo esto y, tal vez, sonría al acordarme de vos. De una persona que me hizo, en su momento, muy feliz. Pero, como todo, terminó y cuando se dice "terminó" ya forma parte del pasado... Porque, me guste o no, sos parte de mi pasado. Ni mi presente, ni mi futuro; pasado. Un pasado al que tal vez no quiera recurrir nunca más... o tal vez sí. Porque dudo que pueda algún día olvidarte.

sábado, 1 de octubre de 2011

Creo que poder decir adiós es parte de crecer. Creo que de todo se aprende y que todo sucede por una razón. Y el tiempo dirá si ese amor que nos hizo bien (o mal..) fue parte de eso. Parte de poder desprenderse de la gente que te hace daño, que te lastima o que te enferma.. De poder recapacitar y ponerse a pensar qué es lo que quiero, qué es lo que necesito. De sacarse de una vez la venda de los ojos que no te deja ver, y poder darse cuenta de lo ciega que estuviste tanto tiempo.. De poder aprender que nada es eterno y que el amor se desgasta. Pero, sobre todo, de saber que SIEMPRE puede haber algo mejor. 

domingo, 14 de agosto de 2011

Duele. Duele ver la realidad. Duele tener que aceptarla. Por eso me escapo, por eso no estoy presente. Por eso intento alejarme lo más posible de este mundo de mierda; no quiero aceptar la realidad. Lo que me pasa.
Vivo encerrada. Encerrada en un mundo donde todo es perfecto. Donde todos los días son de sol y todas las personas son quien quieren ser. Donde no existen los caretas ni las personas falsas. Simplemente son personas... Vivo donde alguien me quiere, me quiere enserio y para siempre. Me quiere sin ataduras ni resguardos. Donde el amor va por ensima de todas las cosas y la gente no se mete en relaciones ajenas... Estoy presente en ese mundo: donde lo que menos importa es lo que diga la gente y cada uno vive su vida sin presiones. Donde el dolor se tira por un acantilado y llueven sonrisas.
Claro, despues vuelvo a caer en la realidad y vuelvo a darme cuenta que nada es como uno quiere. Siempre sufiendo, siempre sobreviviendo sin vivir..

domingo, 17 de julio de 2011

Nunca te preguntaste ¿Por qué me pasa todo a mi? Una atrás de la otra. Todas juntas. Porque nunca vienen de a poco, para que duela menos, vienen todas juntas.. matandote. Porque te destruyen. Llega un punto que tocás fondo, explotás, no das para más. A veces me pregunto por qué todo es tan injusto, porque no me lo merezco... A veces intento disimular que no me importa, que no me duele, que no lo siento; pero llega un punto que resulta inútil fingirlo. Ya estas consumida por todo, por el dolor que te causa la gente, la impotencia de ver a todos tan caretas. TODO. Te consume.

jueves, 14 de julio de 2011

La gente no cambia. Nunca lo hace. Simplemente, aparenta ser algo que no es. Porque no se puede cambiar de un día para el otro. Sos así y punto. No sirven las segundas oportunidades si no estás dispuesto a hacer las cosas bien, a empezar desde cero… otra vez.
Si me hubieras querido, tal vez, tanto como yo. Si me lo hubieras demostrado, por lo menos… Se hace tan difícil cuando alguien que queres tanto se marcha de tu vida. No solo por su ausencia, sino también por su recuerdo. Porque tu recuerdo es lo que lastima. Tu recuerdo, tu ausencia, tu cariño. Y duele. Duele pensar y darse cuenta cómo puede cambiar tu vida en tan solo un segundo. Duele ver la realidad. Duele depender tanto de alguien. Y no es un dolor cualquiera, no es un dolor normal. No es una lastimadura que pueda taparse con una curita. Porque (aunque lo tapes) está ahí, presente, siempre vivo.
Puedo fingir una sonrisa y aparentar que todo está perfecto. Puedo hacer que la gente crea algo que no es. Pero no puedo dejar de sentir lo que me hiciste sentir. Lo que me haces sentir. Porque estás grabado en mí, y, aunque quiera, es imposible borrarte… Así que ya no intento hacerlo, simplemente guardo en mí los lindos momentos que pasamos juntos. Llevo conmigo todas las cosquillas en la panza que me hacías sentir. Me quedo con las tardes juntos, con los besos, con las caricias, con los abrazos… Prefiero eso, quedarme con los buenos recuerdos aunque exista una verdad: la vida nos aleja.
No puedo contra vos, contra tu maldad, contra tu amor. Es inútil intentar borrarte de mí: seguís presente como el primer día. Te quiero. Te extraño. Te necesito.
Cuando se depende tanto de alguien se hace difícil acostumbrarse a la idea de tener que empezar a vivir sin él. Tener que levantarse y reconocer que ya no forma parte de tu vida, aunque en un pasado lo hizo. Seguir con tu vida pretendiendo no acordarte de lo feliz que eras; de lo feliz que te hacía. Porque, juro, nadie llegó a tocar este corazón de la forma que él lo hizo. Nadie logró que derramara lágrimas con tanto sentimiento junto. Nadie me hizo sentir tan viva. Y, si este es un “adiós”, quiero que sepas que yo sí logré quererte de la forma en la que nadie lo hizo. De la forma que nadie logrará hacerlo.

domingo, 10 de julio de 2011

Estar cansada. Cansada de todos. Cansada de toda la gente careta que hay. Y me da bronca; pero es una bronca que consume. Bronca porque te indigna ver cómo actúa la gente, como pueden llegar a ser tan falsos.. Y vos estás ahí, mirando de afuera todo, dándote cuenta de los pequeños detalles que mucha gente no nota.. Y pensas vos mismo para adentro "que caretas que son todos". Notas cómo critican tanto lo que haces vos y terminan haciendo exactamente lo mismo. Que impotencia. Gente que no tiene vida, porque vive de los otros. Por los otros. Porque al fin y al cabo no tienen vida porque terminan dependiendo de lo que piensen los demás de sí mismos. Como dice el dicho, "todos nacemos como original; la mayoría muere como copia".

lunes, 27 de junio de 2011

SIENTO UN DOLOR EN EL PECHO, UN DOLOR QUE ME AHOGA, QUE ME DEPRIME, QUE ME ENTRISTESE... UN NUDO EN LA GARGANTA QUE ME PROHIBE RESPIRAR CON FACILIDAD Y QUE ME HACE SENTIR ENCERRADA. Y BUSCO LA SALIDA, PERO NO LA ENCUENTRO. ESTOY ATRAPADA, SOLA Y CON GANAS DE LLORAR. SIENTO.. ¿SIENTO? ES UNA ETERNA ANGUSTIA DENTRO DEL PECHO QUE NO SE EXTINGUE. NO QUIERE CESAR. NO VA A HACERLO.

martes, 14 de junio de 2011

Te odio. Te odio con cada parte de mi. Te odio porque me sonreís así, con esa sonrisa que todo lo cura, todo lo olvida. Te odio porque me besas como no me besa nadie. Te odio porque te das cuenta de la importancia que tenes en mi vida, y aún así seguís abusando de ella. Te odio porque me cuesta tanto creerte, que me invento miles de historias para poder auto-convencerme de que no me estas mintiendo. Te odio porque a partir del día que te conocí, supe que ibas a marcar mi vida. Por eso te odio. Porque con cada palabra, cada sonrisa, cada mirada, marcas mi vida. Porque tenes la importancia que no tuvo ningún otro. Porque no quiero que tenga alguien más importancia que vos. Nadie es tan importante en mi vida como lo sos Vos. Por eso te odio. Porque me gustaría que esto lo sintieras vos, no yo. Porque me encantaría que dudaras de mi tanto como desconfío yo de vos, me encantaría que dependas tanto de mi como lo hago yo. Quisiera que seas vos el que quede tan atado a esta historia y que no pueda encontrar motivos ni razones para dejarme a un lado como si nada. Quisiera que me veas tan perfecta, casi tanto como te veo yo a vos.
Por todo eso te odio. Porque ni siquiera sos capas de jugarte por alguien y yo, aún así, te sigo apostando la vida. Y todo ¿para qué? PARA NADA.
Dependo de vos. Todo depende de vos: mis sentimientos, mi humor, mis ganas. Te miro y no entiendo cómo puedo depender tanto de alguien. Cómo no quería y ahora estoy terminando siendo parte de esas que tanto insultaba por depender de alguien más que de sí mismas. Es increíble como podes modificar mi humor tan solo en un segundo, en el aparecer en mi vida y hacerme sentir tan viva. Porque me llenas. Llenas todo lo que antes estaba vacío. Ahí estás vos, retocando los espacios vacíos y por llenar en este corazón que pide a gritos estar bien.
Me haces bien. Pero solo cuando haces las cosas con esa liviandad y esa forma tan tuya de hacer las cosas que todo lo complicado se transforma de repente en algo tan simple... Porque me haces ver todo de otro color, de otro modo, de otra perspectiva. Todo de otro punto de vista. Porque lo que ayer no podía ser, hoy lo es. Porque lo que ayer me importaba, quizás hoy ya no (o por lo menos haces que me olvide de que me importa)

lunes, 13 de junio de 2011

Ok. No puedo ser siempre perfecta, ni estar siempre feliz. No puedo aparentar ser algo que no soy; soy esto y punto. No puedo fingir una sonrisa todo el tiempo, ni hacer de cuenta que todo anda bien cuando siento que el mundo se me viene abajo. Porque eso no es normal, ¿o sí lo es? No es normal pero es común en mí. No fingir algo que no soy, sino el hecho de ocultar las cosas; pero hasta cierto punto. No puedo hacer de cuenta que estoy feliz, no puedo mostrar algo que no soy, que no siento y que no voy a sentir. Puedo ocultar las cosas, claro que puedo, pero no significa que pueda sobrellevarlas conmigo misma. A veces necesito alguien que me de su mano, alguien que esté ahí apoyándome si caigo; viendo luz aún si muere el sol. A veces te necesito a VOS conmigo. Pero solo si vos queres. Porque no hay peor sentimiento que el sentir que te obligo a estar conmigo, que estas atado a mi y no por placer. No es así, pero a veces me lo haces sentir... y qué mal se siente.
No te alejes, no te vayas, no me dejes.

sábado, 14 de mayo de 2011

Preferible callarme, hacer de cuenta que estoy bien; que no pasa nada. Mejor pretender estar feliz, como si todo siguiera igual de bien.
No pasa “nada”, pero a la vez pasan tantas cosas… Son las cosas que te guardas dentro y nunca decís, que te dejan un vacío en el pecho y un nudo en la garganta interminable. Así es, prefiero guardarme el dolor para mí. Prefiero que la gente crea lo que ve y no lo que realmente es; como siempre, total, al fin y al cabo, nadie te entiende al cien por ciento...
A veces me pregunto porqué las mismas cosas que me trasmiten ilusiones son las mismas que logran desilusionarme al cabo de un tiempo. Porqué siempre lo mismo que me hacia vivir en momentos puede llegar a matarme, a hacerme tanto daño. Soy extremista. O estoy muy bien o estoy muy mal. Nunca en el intermedio de ambos. O soy muy pesimista o soy muy optimista. Funciona así. No es cuestión de entenderme, simplemente de encontrar el equilibrio en mí. Porque puede haber días que soy feliz, pero las noches las paso llorando. Puedo reír a carcajadas pero estar muriéndome por dentro.. Porque justamente ESE es el dolor invisible, el del alma. El que nadie ve, pero aún así EXISTE.

jueves, 14 de abril de 2011

Te extraño tanto. A veces me pongo a pensar y me olvido que existe mi vida, en ese momento existís solo Vos. Vos y nadie más.
El vacío que deja alguien cuando se marcha de tu vida es espantoso, pero duele aún más el vacío que me dejo TU ausencia. Porque no se puede comparar esto con perder una relación. Relaciones hay muchas, chicos hay muchos, parejas hay muchas.. pero vos eras Único; lo sos. Te quedaste tan en mí, te quedaste para siempre. Acá te guardo como lo mejor, como alguien que voy a recordar toda mi vida. Como alguien que NECESITO, como alguien que AMO. Ojalá algún día pueda volver a verte, abrazarte y contarte todo lo que tengo guardado acá adentro desde el día en que te fuiste.. Ojalá algún día pueda recordarte sin derramar ninguna lágrima.
Es increíble el saber que no estas más conmigo, el saber que te fuiste, que me dejaste.. Es sentir el mismo vacío millones de veces, y que no haya nada que pueda extinguirlo. Pero sé que estas conmigo, desde ahora por siempre. Te guardo en mí abuelo, gracias por haber formado parte de mi vida. Gracias por todo. Lo que te extraño es impresionante, pero sé que estás donde tenes que estar. Sé que estas mejor. Se que vas a estar presente en mi vida todos los días, porque no estas donde el cuerpo sino donde el recuerdo; y el recuerdo esta CONMIGO.
No me dejes nunca sola, cuidame; desde lejos, pero cuidame. Te amo por siempre.

lunes, 14 de febrero de 2011

Nadie entiende lo que siento; lo que me haces sentir. Que quiero crear un mundo a tu lado. Que a pesar de los errores, te quiero. Que a pesar de las equivocaciones sos el hombre que sigo eligiendo todos los días, el que me enseñó a ser, a perdonar, a creer... A pesar de todas las cosas te sigo eligiendo, te sigo buscando, te sigo queriendo. Porque ni la peor de todas las decepciones hacen que deje de estar tan atada a vos. Ni el mayor de los errores hacen que te deje de querer.
A veces pienso el porqué tenes tanta importancia en mi vida, porqué sos como sos y aún así te sigo apostando la vida. Intento imaginarme una vida sin vos, pero no tiene sentido. Nada me llena si no estás. Nada me importa. Es que no hay nadie que me importe como vos, no hay nadie que quiera a mi lado que no seas vos. Si, existen muchos otros pero solo VOS me haces sentir de esta forma inexplicable y sin fin.

miércoles, 9 de febrero de 2011

Como cuando te caes y te levantas. Como cuando cometes un error y aprendes de él. Como cuando te despertás una mañana después de una noche fatal. Como luego de cada tormenta, sale el sol. Como cada vez que escucho una canción y la asimilo con vos. Como recordar los malos recuerdos del pasado y que se te caiga una lágrima.
Así es como voy hacia vos. Indirectamente. Inconscientemente. Sin darme cuenta. En todo estás, y en nada también. Como mirar al vacío y pensar las infinitas cosas que pasamos juntos. Como mirar al cielo, ver las estrellas y quedarme colgada pensando en este sentimiento que crece cada día más.
Porque eso logras vos: infinitos sentimientos. Cosas que jamás hubiera llegado a imaginar.
Como después de un invierno llega la primavera, así sos vos. Llegando a mi pensamiento después de todo lo malo, después de cada caída, de cada golpe, de cada noche en vela. Después de todo lo malo, AHÍ ESTAS VOS. Para ayudarme a levantarme si caigo, para apoyarme, para rescatarme. Porque vos solo sabes que sos el único que en verdad puede salvarme..

lunes, 7 de febrero de 2011

Aprendí a no escuchar los comentarios de la gente, a no dejar que tomaran las decisiones POR MI. Aprendí a quererte cada día más, a levantarme pensando en vos, y a irme a acostar haciendo lo mismo. Aprendí que a veces es necesario sufrir para darte cuenta que sentís. Y que también hace falta caerse (las veces que sean necesarias) para aprender de los errores.
Aprendí que si perdonas, que si confías, que si te arriesgas por lo que querés; en algún momento se va a terminar porque nada dura para siempre. Aprendí que vivir el momento sin pensar en las consecuencias, trae mejores resultados. Aprendí a levantarme cada vez que caigo, Y A CONTAR CON VOS PARA QUE ME LEVANTES.
Aprendí a dejarme llevar, siguiendo lo que quiero, haciendo lo que amo; que es estar a tu lado.
Cómo me destroza verte feliz. Verte sonriendo con otra que no sea yo. Verte en otros brazos que aparentan ser lo que vos querés. Pero te apuesto que ella no es lo que querés ni lo que necesitas. Apuesto que no te besa como yo. No te quiere como yo. Ojalá algún día entiendas que nadie, nadie, va a amarte como yo lo hice. Como yo lo hago. Porque nadie te conoce como yo, nadie conoce tu pasado y, aún así, te sigue queriendo y apostando la vida. Porque yo te pongo todas las fichas a vos, todas. Por más que seas como sos. Por más que termine destrozada… si es por VOS, estoy encantada. Pobre de ella que no conoce tu pasado, tus historias, tus sentimientos. No sabe nada de vos… y decís que la queres! Seguí jugando a hacerte el enamorado que en eso sos perfecto, seguí actuando; pero espero que te des cuenta que la única que te quiere de verdad, SOY YO.
Yo siempre tuve esperanzas en vos. Hasta llegue a pensar que podías llegar a cambiar por mí. Por primera vez sentí que me querías, me sentí importante a tu lado. Me sentí feliz. Por primera vez dejé de lado los comentarios de la gente que me hacían sobre vos y me concentré en nosotros.
Nunca sentí de esta forma, tampoco imaginé llegar a sentirme así. Un vacío en el pecho que ni el sueño de mil noches te puede quitar.
Te necesito. Sin vos nada me complace. Nada me llena. No quiero nada si no estás. No quiero a nadie. Te quiero a vos, ¿Qué parte no entendés? No es difícil de entender: te quiero junto a mí.
¿Por qué sos así?, ¿por qué nunca pensaste en ‘nosotros’? Es que nunca tuve prioridad en tu vida. Nunca te importe. Pero si nunca te importé, ¿por qué no me lo dijiste desde un principio?, ¿por qué no me avisaste? Yo sabía que algún día ibas a marcharte, pero no así… Tampoco entiendo porque soy yo la que sigue tan atada a esta historia, la que no le quiere poner un punto final, pasar de página y comenzar otra historia. ¿No ves que ya hasta no me cuesta aceptarlo? Lo admito. Admito que te extraño, admito que te necesito. Pero el problema no es ese, el problema sos vos. El problema es que sos así, que no te puedo cambiar. Que no querés cambiar. Te importa mucho lo que piensen de vos, te importa mucho tu apariencia, tu reputación. Tu orgullo no te deja hacer las cosas que realmente querés hacer. Porque sé que en el fondo me extrañas, se que en el fondo te arrepentís de haberle puesto un final a nuestra historia. Porque no se acabó. NO HAY FIN. Quedaron muchas cosas pendientes entre nosotros, y lo sabes mejor que nadie. Podes negar que me quisiste, que me queres, que todavía formo parte de tu vida. Que me recordás y te arrepentís. Nega lo que quieras, hace lo que quieras. Pero te pido un único favor: no me olvides.
¿Tanto me cuesta olvidarte?, ¿tan importante sos en mi vida? Si. La verdad que lo sos. Y creo que eso es lo que más me sorprende de todo esto. Porque a pesar de los errores, las caídas; a pesar de las equivocaciones, de las marcas que pudiste haber dejado en mí, no me arrepiento de nada. Hoy me haces daño, pero en un pasado me hiciste feliz; y es eso lo que recuerdo. Me quedo con todos esos momentos que vivimos juntos. Las tardes juntos. Las conversaciones. Los chistes que me hacías. Creo que es lo mejor que puedo hacer: recordar las cosas buenas, olvidar las cosas malas y seguir. Porque siempre se puede seguir. La cuestión no está en olvidarte, sino en aceptar que no estás más junto a mí. Que a pesar que quiera, sos así y no vas a cambiar nunca. El problema es que no lo quiero aceptar, porque me gustaría que algún día vengas y me digas lo mucho que me extrañas y lo mucho que me necesitas con vos. Que me prometas que vas a cambiar, por lo menos por esta vez. Por lo menos POR MÍ. Para mí.
Trato de analizar lo que me pasa día a día. Trato de que cada mañana al despertar me seas indiferente, que no me importes, que no quiera saber de vos. Intento no pensarte, no extrañarte, no necesitarte. Me levanto de la cama y hago mil cosas para no recordarte… pero es inútil: tu recuerdo sigue grabado en mí. No sé porqué sos tan importante, porque marcaste tanto en mi vida. No entiendo lo fuerte que puede convertirse un sentimiento en tan poco tiempo.
Intento hacerme la difícil pero es absurdo, no puedo contra vos. Te quiero. Te extraño. Te necesito. Te quiero conmigo. ¿Cómo uno puede querer tanto a alguien en quien no confía? Porque no confío en vos. Nada en absoluto. Ni hoy ni nunca. Y ese es mi problema: no confío en vos. Porque si me dieras la confianza que necesito, estaríamos juntos. Si no fueras como sos. Si te importara solo una sola mujer. Pero es imposible, sos así.
Que ciega estuve al creer en tu canción. En pensar que lo que me decías era verdadero y que realmente lo sentías. Que podías llegar a cambiar por mí… o simplemente llegar a cambiar. Porque no podes cambiar, ni por mí, ni por nadie. Porque no te importan las relaciones, no te importa la gente que te quiere de verdad. Preferís lo fácil, en vez de luchar por lo que realmente querés. Porque ese es tu problema; que tu orgullo no te deja hacerlo. Pensas que es preferible perder por orgullo a la persona que te quiere realmente, en vez de perder tu orgullo por esa persona. Pensas que es mejor quedar bien con tus amigos, quedar como el ganador y tenerte que aguantar las ganas de decir lo que realmente sentís.
NO VAS A CAMBIAR. Sos así. El típico chico que parece que lo tiene todo, que te puede brindar todo lo que vos querés. Que no te va a hacer sufrir. Típico pendejo que te pinta el mundo de otro color y te hace sentir, aunque sea tan solo por un instante, que sos amada de verdad. Sos así. No te puedo cambiar. No quiero cambiarte. No me importa cambiarte. Me gustaría que algún día cambiaras POR MI. Porque querés. Porque me necesitas. Porque me extrañas. (Aunque está claro que no vas a cambiar) No vas a cambiar porque te gusta ser como sos. Te gusta mentir, engañar, sentirte importante. Te gusta sentirte deseado, sentir que haces falta en la vida de alguien. Que me haces falta. Te gusta destrozar relaciones para luego buscarte otra y hacer exactamente lo mismo. Te gusta equivocarte. Te gusta serme indiferente; haciendo que te quiera cada día más. Te encanta ver como sufren por vos. Ver como tenés a todas las que querés atrás tuyo. Se ve que lo disfrutas. Disfrutas eso: hacerle mal al que te quiere. No aprovechas. No querés. No sentís.
A veces, cuando una persona rompe tu corazón, se hace muy difícil volver a confiar. Cuando una relación se destroza por un error, la confianza, esa que construiste con el tiempo, se puede derrumbar en tan solo un segundo.
La desconfianza es como un escudo que nos “protege” contra lo que nos hace daño. Como si no nos dejara confiar en cierta gente por el hecho de que en un futuro nos pudieran llegar a lastimar. Por eso desconfiamos: por miedo. ¿Miedo a qué?, ¿a sufrir?, ¿a equivocarnos?, ¿a qué? Desconfiamos porque es más fácil desconfiar que confiar. Es más fácil darte por vencido y decir “no me conviene” que arriesgarse... Pero ¿vale la pena arriesgarse una segunda vez?, ¿vale la pena volver a confiar?, ¿vale la pena volver a SUFIR?
Ojos que no ven, corazón que no siente”, dicen. No se siente lo que no se ve. No se puede sentir nada si no lo ves, o no lo sabes. Como cuando te traicionan, hasta que te enteras… sos feliz. Feliz no por estar engañada, sino por el hecho de no saber que lo estas. Feliz porque tus ojos no ven la realidad. Feliz porque vivís en una burbuja de aire, alejada de la realidad. Feliz por eso y por mucho más.
“La ignorancia hace la felicidad”, dicen los sabios. Debe ser así. Mientras menos atención le prestas a los demás, mientras más vivís en una nube, volando, lejos; mejor te sentir… mejor estas. Y al final, después de todo, enterarte de las cosas, aunque te hagan abrir los ojos, te destrozan. Es peor que mil puñaladas juntas por la espalda. Pero el punto está en saber qué es lo que queremos nosotros: vivir encerrados en una caja de cristal, ignorando lo que nos hace mal, haciendo de cuenta que todo está bien, pretendiendo ser feliz. O abrir los ojos y descubrir cómo es la realidad e intentar seguir adelante a pesar de todo.