lunes, 27 de junio de 2011
SIENTO UN DOLOR EN EL PECHO, UN DOLOR QUE ME AHOGA, QUE ME DEPRIME, QUE ME ENTRISTESE... UN NUDO EN LA GARGANTA QUE ME PROHIBE RESPIRAR CON FACILIDAD Y QUE ME HACE SENTIR ENCERRADA. Y BUSCO LA SALIDA, PERO NO LA ENCUENTRO. ESTOY ATRAPADA, SOLA Y CON GANAS DE LLORAR. SIENTO.. ¿SIENTO? ES UNA ETERNA ANGUSTIA DENTRO DEL PECHO QUE NO SE EXTINGUE. NO QUIERE CESAR. NO VA A HACERLO.
martes, 14 de junio de 2011
Te odio. Te odio con cada parte de mi. Te odio porque me sonreís así, con esa sonrisa que todo lo cura, todo lo olvida. Te odio porque me besas como no me besa nadie. Te odio porque te das cuenta de la importancia que tenes en mi vida, y aún así seguís abusando de ella. Te odio porque me cuesta tanto creerte, que me invento miles de historias para poder auto-convencerme de que no me estas mintiendo. Te odio porque a partir del día que te conocí, supe que ibas a marcar mi vida. Por eso te odio. Porque con cada palabra, cada sonrisa, cada mirada, marcas mi vida. Porque tenes la importancia que no tuvo ningún otro. Porque no quiero que tenga alguien más importancia que vos. Nadie es tan importante en mi vida como lo sos Vos. Por eso te odio. Porque me gustaría que esto lo sintieras vos, no yo. Porque me encantaría que dudaras de mi tanto como desconfío yo de vos, me encantaría que dependas tanto de mi como lo hago yo. Quisiera que seas vos el que quede tan atado a esta historia y que no pueda encontrar motivos ni razones para dejarme a un lado como si nada. Quisiera que me veas tan perfecta, casi tanto como te veo yo a vos.
Por todo eso te odio. Porque ni siquiera sos capas de jugarte por alguien y yo, aún así, te sigo apostando la vida. Y todo ¿para qué? PARA NADA.
Por todo eso te odio. Porque ni siquiera sos capas de jugarte por alguien y yo, aún así, te sigo apostando la vida. Y todo ¿para qué? PARA NADA.
Dependo de vos. Todo depende de vos: mis sentimientos, mi humor, mis ganas. Te miro y no entiendo cómo puedo depender tanto de alguien. Cómo no quería y ahora estoy terminando siendo parte de esas que tanto insultaba por depender de alguien más que de sí mismas. Es increíble como podes modificar mi humor tan solo en un segundo, en el aparecer en mi vida y hacerme sentir tan viva. Porque me llenas. Llenas todo lo que antes estaba vacío. Ahí estás vos, retocando los espacios vacíos y por llenar en este corazón que pide a gritos estar bien.
Me haces bien. Pero solo cuando haces las cosas con esa liviandad y esa forma tan tuya de hacer las cosas que todo lo complicado se transforma de repente en algo tan simple... Porque me haces ver todo de otro color, de otro modo, de otra perspectiva. Todo de otro punto de vista. Porque lo que ayer no podía ser, hoy lo es. Porque lo que ayer me importaba, quizás hoy ya no (o por lo menos haces que me olvide de que me importa)
Me haces bien. Pero solo cuando haces las cosas con esa liviandad y esa forma tan tuya de hacer las cosas que todo lo complicado se transforma de repente en algo tan simple... Porque me haces ver todo de otro color, de otro modo, de otra perspectiva. Todo de otro punto de vista. Porque lo que ayer no podía ser, hoy lo es. Porque lo que ayer me importaba, quizás hoy ya no (o por lo menos haces que me olvide de que me importa)
lunes, 13 de junio de 2011
Ok. No puedo ser siempre perfecta, ni estar siempre feliz. No puedo aparentar ser algo que no soy; soy esto y punto. No puedo fingir una sonrisa todo el tiempo, ni hacer de cuenta que todo anda bien cuando siento que el mundo se me viene abajo. Porque eso no es normal, ¿o sí lo es? No es normal pero es común en mí. No fingir algo que no soy, sino el hecho de ocultar las cosas; pero hasta cierto punto. No puedo hacer de cuenta que estoy feliz, no puedo mostrar algo que no soy, que no siento y que no voy a sentir. Puedo ocultar las cosas, claro que puedo, pero no significa que pueda sobrellevarlas conmigo misma. A veces necesito alguien que me de su mano, alguien que esté ahí apoyándome si caigo; viendo luz aún si muere el sol. A veces te necesito a VOS conmigo. Pero solo si vos queres. Porque no hay peor sentimiento que el sentir que te obligo a estar conmigo, que estas atado a mi y no por placer. No es así, pero a veces me lo haces sentir... y qué mal se siente.
No te alejes, no te vayas, no me dejes.
No te alejes, no te vayas, no me dejes.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)