domingo, 14 de agosto de 2011

Duele. Duele ver la realidad. Duele tener que aceptarla. Por eso me escapo, por eso no estoy presente. Por eso intento alejarme lo más posible de este mundo de mierda; no quiero aceptar la realidad. Lo que me pasa.
Vivo encerrada. Encerrada en un mundo donde todo es perfecto. Donde todos los días son de sol y todas las personas son quien quieren ser. Donde no existen los caretas ni las personas falsas. Simplemente son personas... Vivo donde alguien me quiere, me quiere enserio y para siempre. Me quiere sin ataduras ni resguardos. Donde el amor va por ensima de todas las cosas y la gente no se mete en relaciones ajenas... Estoy presente en ese mundo: donde lo que menos importa es lo que diga la gente y cada uno vive su vida sin presiones. Donde el dolor se tira por un acantilado y llueven sonrisas.
Claro, despues vuelvo a caer en la realidad y vuelvo a darme cuenta que nada es como uno quiere. Siempre sufiendo, siempre sobreviviendo sin vivir..