Duele. Duele ver la realidad. Duele tener que aceptarla. Por eso me escapo, por eso no estoy presente. Por eso intento alejarme lo más posible de este mundo de mierda; no quiero aceptar la realidad. Lo que me pasa.
Vivo encerrada. Encerrada en un mundo donde todo es perfecto. Donde todos los días son de sol y todas las personas son quien quieren ser. Donde no existen los caretas ni las personas falsas. Simplemente son personas... Vivo donde alguien me quiere, me quiere enserio y para siempre. Me quiere sin ataduras ni resguardos. Donde el amor va por ensima de todas las cosas y la gente no se mete en relaciones ajenas... Estoy presente en ese mundo: donde lo que menos importa es lo que diga la gente y cada uno vive su vida sin presiones. Donde el dolor se tira por un acantilado y llueven sonrisas.
Claro, despues vuelvo a caer en la realidad y vuelvo a darme cuenta que nada es como uno quiere. Siempre sufiendo, siempre sobreviviendo sin vivir..